Ilustración © Sergi Balfegó

Cuando te expones estás sometido a que parte de tu realidad deje de ser tuya, por lo tanto, vendes parte de tu alma, y esto pesa… Pero en contrapartida esto puede ser un gran logro, un gran peldaño para que los que vienen detrás lo tengan un poquito más fácil.

En las redes, para los que no me conozcáis mucho, he hablado sobre mi historia personal, mis montañas rusas particulares, mi diagnóstico de bipolaridad; mis dos años en silla de ruedas a causa de una sobremedicación…. No me arrepiento, por el contrario, doy la cara y aquí estoy, pienso en los que vienen detrás y sobre todo en una psiquiatría formalizada con un vademécum bajo el brazo.

No quiero erigirme en ningún ejemplo, tan sólo hablar de mi experiencia y, si esta puede ayudar a alguien, pues perfecto. Todos tenemos un granito que aportar, todos, y como es lógico, quien más experiencias acumule en su haber pues más podrá ayudar.

No os sintáis nunca vencidos, nunca, porque todo lo vivido será un tesoro para vuestro camino futuro y para los que anden por una senda similar, por este motivo me asocié a ActivaMent, para recorrer un camino entre iguales.

Ahora sigo estudiando y superándome porque, aunque lo tengamos un poco más cuesta arriba, nadie dijo que nada fuera imposible.

Os animo a vivir una vida mejor porque todos tenemos derecho por dignidad y por orgullo. Exponeros porque vale la pena romper prejuicios y dejar unas pisadas que otros aprovecharan para hacer su propio camino.

Nomás aspiro a una cosa: Ser libre y que me dejen vivir. O lo que es lo mismo: Empoderarme sin miedo al estigma.

Irene Sevilla